Saturday, July 12, 2014

XV Domingo del TO: [A]: Es 55:10-11; Rom 8:18-23; Mt 13:1-23

XV Domingo del TO: [A]: Es 55:10-11; Rom 8:18-23; Mt 13:1-23

Introducción: Hoy es el decimo quinto Domingo del Tiempo Ordinario y la Escritura de las Lecturas de hoy enfatizan la acción constante y poderosa de la 'Palabra de Dios' para iluminar y para mover nuestras mentes y corazones a creer en él, y para actuar en consecuencia. En la primera lectura, tomada del libro del profeta Isaías, compara el poder de la palabra de Dios con la lluvia y el efecto que causa sobre nosotros. Así como la lluvia cae y hace que a la tierra fértil y que de frutos, a si mismo la palabra de Dios llega hasta nosotros y enriquece nuestras vidas, y si nuestras vidas no están enriquecidas estaremos frustrando a Dios. En la segunda lectura de la carta a los Romanos, San Pablo se refiere al hecho de que todos los seres humanos y toda la creación sufre a causa del pecado y nos asegura que los sufrimientos presentes no son nada en comparación con la gloria futura que nos espera al final del proceso. En el Evangelio de San Mateo, Jesús nos dice La Parábola del Sembrador. Destaca la variedad de respuestas a la palabra de Dios. Dios envia su semilla a cada persona, pero si no florece es por la manera en como la reciven. "La semilla que cae en buena tierra producirá una cosecha que dara frutos."

Exégesis: La parábola del sembrador nos habla a todos nosotros. Si examinamos y decimos la verdad, cada uno de nosotros de manera convincente, encontraremos nuestra posición dentro de ella, el tipo de suelo que somos y lo lejos que estado de la semilla sembrada de nosotros. ¿Qué hacemos con la Palabra de Dios que escuchamos proclamar cada día? Esa es una pregunta importante. Esto se debe a que, para muchos, nos hemos acostumbrado a ella  ya que no tiene sentido para nosotros, y hemos desarrollado una piel muy dura y resistente hacia ella que ya no puede penetrar las paredes de nuestro corazón. ¿Todavía atendendemos a la llamada y a la instrucción de la Palabra de Dios, y acaso ha traído algún cambio ontológico o funcional a nuestras vidas? Si después de escuchar la Palabra predicada a nosotros todos los días, y aun asi no alcanzamos el cielo, ¿De quién es la culpa? De nuestros pastores, sacerdotes, padres, hermanos o hermanas, ¿De quién más podria ser? Por supuesto, la respuesta obvia es, "nosotros", porque a quien mucho se da, mucho se espera. La Palabra de Dios tiene la intención de transformarnos y ayudarnos a vivir una vida mejor y más saludable.

Broma: Un hombre joven estaba caminando por el supermercado y comprando algunas cosas cuando se dio cuenta de que una anciana lo miraba. Sin pensar, él no le hizo caso y siguió adelante. Finalmente se dirigió a la caja para pagar, pero ella se puso delante de él. "Perdón," dijo la anciana, "Lo siento si lo estuve mirando, y lo hize sentir incómodo. Es que te ves como mi hijo, que acaba de morir hace poco." "Lo siento mucho", respondió el joven, "¿hay algo que pueda hacer por ti?" "Sí," dijo laanciana, "Cuando me valla, puedes decir 'Adiós Madre'? Me haría sentir mucho mejor." "Claro", respondió el joven.
Como la anciana se iba, él gritó: "Adiós, madre!" A medida que se acercó a la caja, vio que su total fue de $ 127.50. "¿Cómo puede ser esto?" Él preguntó: "Yo sólo compré un par de cosas!" "Su madre dijo que usted pagaría por ella", dijo el empleado.

Reflexión: Señalar con el dedo no es mucho una solución. Dios le habló a Adán. Adan estaba a cargo. Adán era la mano derecha de Dios, la persona a quien le había dado dominio, poder y autoridad. Adan era el responsable. Adan pudo haber confesado su pecado en ese mismo momento. El resultado pudo haber sido probablemente el mismo, pero habría sido lo mas correcto de hacer. Pero nótese cómo el miedo y la auto-condenación tuerce tan rápidamente en uno la manera de pensar. "Entonces el hombre dijo:" La mujer que me diste para estar conmigo, ella me dio del árbol, y yo comí. '"(3:12) Adán culpó a la mujer y culpó a Dios por haberle dado a la mujer. "No era yo! Ella me hizo hacerlo! "Suena como los niños de hoy en día que culpan a un hermano tras ser sorprendido con las manos en la masa. Si queremos ser la palabra y la luz en una cultura de pasar la culpa, entonces la respuesta cristiana es clara: Tenemos que tomar posesión de nuestras propias malas acciones. Tenemos que aceptar la culpa cuando cometemos un error, y tenemos que enseñar a nuestros hijos a hacer lo mismo.

Decimoquinto Domingo del TO: Introducción
Mensaje: "La semilla que cae en buena tierra producirá cosecha y dara fruto". Que la tierra de nuestros corazones sean receptivos a la Palabra, y llevemosla acabo a través de la presencia del Espíritu.

Santos y eventos en esta semana: Lunes-14 (catorce) San Kateri Tekakwitha, vírgene; Martes-15 (quince) San Buenaventura, obispo, doctor de la Iglesia; Miércoles-16 (dieciseis) Nuestra Señora del Monte Carmelo; Viernes-18 (dieciocho) San Camilo de Lelis, presbítero

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