XXII el domingo del OT [C]: Señor
3:17-18,20,28-29;Heb12:18-19,22-24a;Lk14:1, 7-14
Introducción: Primera lectura del libro de
eclesiástico, a veces llamado eclesiástico o sabiduría, se enfoca mas en la
virtud de la humildad y muestra gran simpatía a los pobres y los oprimidos. La
segunda lectura, de los Hebreos,
da otra razón para que seamos humildes. Jesús era humilde, así que sus seguidores
se esperan que también lo sean, tratando de imitarlo.
Exégesis: El Evangelio de hoy contiene dos
enseñanzas de estilos similares. Ambos inician "cuando vas a un
banquete" y "cuando" te das un banquete. Ambos tienen una frase
importante. "No sentarse en un lugar alto, para que no seamos
rebajados" y "No apartarnos de los ricos para impresionarlos, no sea
que ya se encuentren recibiendo su recompensa." Y ambos tienen la
enseñanza, "Pero cuando vas a un
banquete?" o "cuando te das un banquete". Él nos está enseñando
la manera correcta de vernos a nosotros mismos y como ver a los otros. Él nos
está enseñando sobre honor, respeto y, particularmente, sobre la humildad.
Jesús explica los beneficios prácticos de humildad, conectarlo con la sabiduría popular acerca de la manera
que nos debemos comportar en el comedor. El aconseja a los huéspedes, ir al lugar más bajo en lugar de buscar
lugares de honor, para que el huésped puede darles el lugar que realmente
merecen. Las palabras de Jesús con respecto a las mesas de los invitados en un
banquete de bodas, es de honrar a aquellos a quienes otros ignoran, porque si
somos generosos y en nuestras relaciones con los más necesitados, podemos estar
seguros de las bendiciones que el Señor nos dara.
Papel Modelo: Joseph de Veuster fue un
sacerdote misionero belga que trabajo entre los isleños de Honolulu. Su obispo
tuvo problemas para encontrar un cura para trabajar en el asentamiento de
leprosos de Molokai. José, mejor conocido como el Padre Damien, se ofreció para
ir a trabajar en el "cementerio en vida, que era Molokai". Su solidaridad con los
leprosos era tan completa que contrajo también la enfermedad y murió a la edad
de cuarenta y nueve en el servicio a los más pobres y abandonados. Algunos de
sus contemporáneos lo acusan de imprudencia y temeridad. Hoy, sin embargo, es
reconocido mundialmente como un héroe de la fe: Damien el leproso.
Broma: Cuando Christian Herter fue
gobernador de Massachusetts, trabajo duro para quedarse en un segundo mandato
en la oficina. Un día, después de una mañana ocupada persiguiendo votos (sin
almuerzo), llegó a una iglesia que estaba preparando barbacoa. Era tarde y
Herter estaba hambriento. Fue a la línea y puso su plato para que le sirvieran
un pedazo de pollo. Le sirvieron uno, y la mujer se dirigio a la siguiente
persona para servirle.
"' Disculpe,"
dijo el gobernador "le importa si tengo otra pieza de pollo?"
"' Lo siento,"
le dijo a la mujer. "Debo de darle un pedazo de pollo a cada persona,
porque les van a dar otros alimentos también ".
"' Pero me muero de
hambre y me encanta el pollo," dijo el gobernador.
"' Lo siento,"
dijo la mujer otra vez. "Sólo uno por cliente".
El gobernador Herter era
un hombre modesto y sin pretensiones, pero decidió que iba a sacar provecho de
su puesto. "' Sabes quién soy?", dijo. "Yo soy el gobernador de
este estado".
"' Sabes quién soy?" le dice la mujer.
"Soy la señora a cargo del pollo,
asi que muevase señor."
Aplicaciones prácticas: 1) Las instrucciones acerca de la
cena nos recuerdan que no somos el centro del mundo. Dios si lo es. Nuestro
valor no viene de cómo nos ven los otros. Nuestro éxito no es debido a lo que
otros pueden hacer por nosotros. Nuestro valor, nuestro éxito proviene de
nuestra relación con nuestro centro, que debe ser Dios. Eso es humildad.
2) Necesitamos humildad práctica en la vida
personal y social. Humildad se basa en el conocimiento psicológico que todo lo
que tengo es un regalo de Dios y, por lo tanto, no tengo ninguna razón, para elevarme
por encima de otros.
3) Celebrar
esa fiesta viene del banquete en el cielo cada vez que nos reunimos para la
cena de nuestro Señor en la Santa Misa. Tenemos que recordar que nosotros somos
los invitados. Somos los (espiritualmente) pobres, lisiados, cojos y ciegos, a
los que Cristo llama. Nuestro lugar está asegurado.
Introducción: Vigesimo Segundo domingo
del tiempo ordinario
Mensaje: Humildad y conocerse a si mismo
van de la mano. Quienes llevan a cabo sus asuntos con humildad serán
ensalzados, mientras que aquellos que presumen de sí mismos serán reducidos.
Los humildes se regocijaran y serán
reconocidos delante de Dios en la Asamblea de la Jerusalén celestial.
Santos y eventos de esta semana: Lunes
Dos de Septiembre –Dia del
Trabajo Martes Tres-San Gregorio Magno, Papa, doctor de la iglesia