XXIII el domingo en OT [C]: Sab 9:13-18b; Phlm 9-10, 12-17; LC 14: 25–33
Introducción: Las lecturas de hoy nos desafían
al verdadero discipulado cristiano de comprometernos totalmente a la voluntad
de Dios, poniendolo primero en nuestras vidas.
Para entender la segunda
lectura, tengo que explicar algo sobre la esclavitud en el imperio romano en el
primer siglo. Habian muchas diferentes maneras de esclavitud antes de la Guerra
Civil. La esclavitud era común en esa época, pero los esclavos vinieron de las
Naciones y pueblos que Roma había conquistado. La mayoría de ellos, habian sido
educados y trabajaron como músicos, escribas, artesanos, maestros y doctores.
Un esclavo eventualmente podría ser liberado por su dueño o comprar el mismo su
propia libertad. La segunda lectura de hoy, se trata de un esclavo llamado
Onésimo (un nombre significa "útil"). El se escapó de su dueño. La
palabra griega para un dueño de esclavos era "despota". El
propietario se llamaba Filemon ( nombre
que significa "amor"). Por el derecho romano, un esclavo fugitivo
podría ser castigado con la muerte. Onésimo había conocido a Pablo, y este
habia convertido a su amo Filemón, a Cristo. Así que, temiendo por su vida,
Onésimo corrió a Pablo, quien estaba en prisión en ese momento. A diferencia de
hoy, donde los presos reciben buena atención, los romanos encerraban a una
persona temporalmente hasta que se le llevara a cabo su juicio. Ayuda saber que
en esos días una prisión, era un lugar donde se mantenia un acusado hasta que
se determinara su caso: si sería ejecutado, enviado al exilio, se mantenian sus
bienes , o se le daba la libertad. Los romanos nunca consideraban un castigo encerrar a un criminal. A menudo los presos
necesitaban amigos o familiares para obtener sus necesidades básicas y al
parecer, Onésimo lo hizo por Pablo. Para Pablo, Onesimo, hacia honor a su
nombre, que significaba útil. En el proceso el lo convirtio . Pablo se refiere
a Onésimo como su propio hijo porque lo
llevo a renacer en Cristo. A Pablo le hubiera gustado mantener a Onésimo
con él para ayudarle, pero sentía la obligación de enviarlo de vuelta a
Filemón. No se sentía bien , porque se estaba beneficiando de un regalo que no
era para él. Pablo le pidió a Filemón en la carta que hoy escuchamos de la
segunda lectura, que debia recibir a Onésimo, no como él podría poseer una propiedad,
sino como un hermano en el señor. El Cristianismo transpasa todas nuestras
relaciones.
San Pablo enseña que la gente debe permanecer en
la misma condición social en el cual Dios lo llama y que los esclavos no deben
buscar su libertad (1 Corintios 7:20-21). No es que San Pablo este de acuerdo
con la esclavitud. Sin embargo, el mismo
dice "que ya no se es judío o griego, ya no se es esclavo o
libre, ya no hay hombres y mujeres; para todos ustedes son uno en Cristo Jesús"(Gálatas
3:28).
Ser un cristiano era y es, infinitamente más
importante que la condición social, incluso si esa condición es la esclavitud.
Somos todos esclavos en el mundo, pero somos libres en Cristo. Hay muchas cosas
que nos esclavizan. Algunos son pecaminosas, algunos son tentaciones, algunos
son rupturas en las relaciones, todos son molestias. Todos nos estamos
esclavizados por nuestro propio egoísmo y orgullo. Queremos ponernos primero.
Nuestra sociedad nos impulsa para que"cuidemos del número uno". Pero
Cristo nos libera de eso. El nos dice, ama a Dios primero y luego otros como a
nosotros mismos.
Venimos a misa hoy tratando de crecer en nuestra
relación con Cristo, quien es el camino, esta tarea de seguirlo y ponerlo por
encima de todo, en nuestras vidas es un proceso que debemos poner en marcha con
su guía y con su ayuda, para que lo logremos. La relación con Cristo se refleja
en la relación con los demás. El cielo es la felicidad de nosotros mismos,
rindiendonos ante el amor más grande en el universo.
Broma: Una mañana el Reverendo Desmond, fue a la puerta
de su rectoría , a tomar su periódico y encontró una mula muerta en la calle.
Rápidamente llamó al Departamento de salud y pregunto como podía deshacerse de
ella. El inteligente Secretario de turno dijo: "Hey, Padre, dicen que los
sacerdotes deben enterrar sus propios muertos aunque no sean practicantes Cristianos". "Sí", respondió el
padre. "Pero no en todos los casos. En este caso, me gustaría conocer a los
parientes cercanos del difunto en persona, en el Departamento de salud, para
ofrecer mis condolencias y darles una bendición especial!
Aplicaciones prácticas: 1) Debemos aceptar el desafío del
discipulado cristiano con compromiso heroico y practicarlo. Lo hacemos: 1) para recargar nuestras baterías
espirituales diariamente a través de la oración, es decir, hablando con Dios y
escuchandolo a través de la lectura meditativa y estudio de la Biblia; 2) para compartir la vida de Dios a
través de la frecuente y activa participación en la celebración de la eucarística; 3) practicando el espíritu de
desprendimiento y la renuncia de malos hábitos; 4) dando generosamente, nuestro
tiempo, talentos y recursos para la obra de Dios en nuestra comunidad
parroquial y confiando en la guía del
Espíritu Santo, 5) amando a
todos los hijos de Dios, especialmente los menos afortunados que, a través de
humildes y desinteresados actos de bondad, misericordia, perdón y servicio; 6) mostrando cierto compromiso con
las obligaciones y deberes que nos encomendó nuestra vocación en la vida y
nuestra profesión, como la fidelidad en el matrimonio y la firme union a la
justicia en nuestra vida y profesión.
Vigésimo tercer domingo del
tiempo ordinario
Mensaje: ¿ Que tienen los caminos del Señor
o como entender lo que El pretende?. La Verdadera sabiduría nos lleva a
reconocer nuestras limitaciones (un asunto de "cálculo"), como
nuestro ídolo el materialismo, el cual debemos eliminar si pretendemos seguir
al Señor sin reservas. El Verdadero discipulado nos llama a perdonar a quienes
nos han ofendido. Podemos obtener la sabiduría del corazón, para que nos
entreguemo más plenamente a nuestro llamado de tomar la Cruz de Jesús.
Santos y eventos de esta semana: Lunes 9 (nueve) San Pedro Claver, sacerdote
(USA); jueves 12 (doce)- el Santísimo Nombre de María; viernes 13 (trece)-San
Juan Crisóstomo, obispo, doctor de la iglesia; sábado 14 (catorce) - la exaltación de la
Santa Cruz.