Saturday, June 6, 2015

X Domingo en TO: 2015: Ex 24: 3-8, Hebreos 9: 11-15, Marcos 14: 12-16, 22-26

X Domingo en TO: 2015: Ex 24: 3-8, Hebreos 9: 11-15, Marcos 14: 12-16, 22-26
Introducción: Hoy celebramos la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, popularmente conocida como Corpus Christi . La cual fue introducida a finales del siglo 13 para animar a los fieles a dar honor especial a la Santa Eucaristía. Se extendió a toda la Iglesia latina por Urbano IV en 1264, y se convirtió en una fiesta obligatoria de la Iglesia en 1312. Oficialmente, la solemnidad se celebra el siguiente jueves después del domingo de la Santísima Trinidad. Sin embargo, donde no es un día de obligación,se celebra el domingo siguiente al domingo de la Santisima Trinidad .
Exégesis: Al celebrar el Corpus Christi de hoy, tanto nuestra primera y segunda lectura nos hablan sobre el pacto, el sacrificio y la sangre. De acuerdo con la primera lectura, el antiguo pacto fue sellado con la sangre de los sacrificios de animales, la cual Moisés rociaba sobre el pueblo. Por el contrario, la segunda lectura nos recuerda que el nuevo pacto fue sellado con la sangre de Cristo. Esto es lo que hace la diferencia funcional. Mientras que el primer pacto no garantizaba la vida eterna, el nuevo pacto lo hace porque se sella con una costosa sangre a través de un sacrificio perfecto, ofrecido solamente una vez y para todos. En el Evangelio, Cristo instituyó la Sagrada Eucaristía. Allí estaba él, tanto como sacerdote y víctima. Esta es otra diferencia entre el nuevo y el antiguo pacto. Cristo como sacerdote se ofreció a sí mismo a Dios para nuestra salvación. En otras palabras, es importante señalar aquí que cada vez que celebramos la Eucaristía, Cristo está totalmente presente tanto como en el sacerdote y como en la víctima. Él lleva a cabo su sacerdocio a través de las acciones del sacerdote humano que como Alter Christus (otro Cristo) actúa "in persona Christi (en la persona de Cristo)." Por otra parte, lleva a cabo su papel de víctima en forma de pan y vino. Toda esta union es a lo que nos referimos como una "acción de gracias".
El concepto de "pactos" ha estado en el centro de ambas religiones judía y cristiana desde muy temprano en la historia. Dichos convenios suelen ser vistos como acuerdos entre Dios y el partido pactado. El primer pacto fue hecho con Adán y Eva, que fue roto cuando comieron del fruto del árbol, y sin embargo, hubo una promesa de Dios de que la serpiente sería aplastada. El segundo pacto fue con Noé y con los involucrados que llevasen su sangre. Dios dijo que nunca destruiria el mundo una vez más por las inundaciones, y que ellos nunca volverian a beber la sangre de animales ni derramarian sangre humana. Como señal Dios les envió el arco iris para que recordaran el pacto. Un tercer pacto fue hecho con Abraham en el que Dios prometió la tierra y la posteridad. La condición de esta promesa era que fueran circuncidados - pacto que involucraba sangre una vez mas. Después de esto vino el pacto mosaico (a Moises) donde Dios prometió que los israelitas serían elegidos de Dios con una tierra prometida, siempre y cuando mantuvieran las leyes de Dios y los Diez mandamientos. El signo de esto fue la Pascua, que de nuevo involucraba sangre. La sangre del cordero pascual se rociaba en los postes de las puertas para que el ángel de la muerte no visitara los  hogares. Después, a medida que leemos hoy, Moisés tomó la sangre de las ofrendas y salpicó el altar, y después lo echó sobre el pueblo como una señal del pacto de sangre que habían hecho con Dios. El quinto pacto con los Judios se hizo con el rey David, Dios prometió a David que él se convertiría en un Padre para el pueblo judío, pero un padre que usaria la vara para disciplina de sus hijos si esto fuese necesario, de nuevo, de alguna manera hubo sangre involucrada. El último de los pactos del Antiguo Testamento fue hecho al profeta Jeremías cuando Dios promete que su ley no sería más que en la piedra sino que se escribiría en los corazones de su pueblo, y todos los que creían en sus corazones se convertirían en los nuevos elegidos.
En el Nuevo Testamento vemos este último pacto cumplido en la vida del hijo de Dios, Jesús. Este ultimo pacto nos lleva a convertirnos en los nuevos elegidos por creer en Jesús y por llevar la ley de Cristo en nuestros corazones. Como parte de esta alianza también hay sangre, como lo vemos en el Evangelio de hoy cuando Jesús dice "Esta es la sangre de la alianza, que es derramada por muchos." La señal de este pacto es la Eucaristía que celebramos hoy.
Broma: Un hombre y su amigo estaban jugando al golf un día en su campo de golf local. Uno de ellos estaba a punto de empezar a jugar cuando ve una procesión fúnebre a lo largo en la carretera de al lado. Se detiene a mediados del campo, se quita la gorra de golf, cierra los ojos y se inclina en oración.   Su amigo dice: "Wow, eso es lo más conmovedor y sentimental que he visto. Realmente eres un hombre amable. "
Entonces el hombre responde: "Sí, bueno, es que estuvimos casados durante 35 años."
El matrimonio es un pacto. Sólo aquellos que son fieles a la alianza matrimonial son elegibles para participar en la alianza eucarística.
Aplicaciones prácticas: 1) Hay que reconocer y apreciar la "presencia real" de Jesús en la Sagrada Eucaristía, recibiendola con verdadero arrepentimiento de nuestros pecados,con la debida preparación y reverencia. 2) Seamos portadores de Cristo y transportadores: Al recibir la Sagrada Comunión, nos convertimos en portadores de Cristo como María lo era. Con la comunion debemos comunicar a Cristo a los demás, en el hogar y en el lugar de trabajo, a través del amor, la misericordia, el perdón, la humildad y  el servicio sacrificial. 3) Ofrezcamos nuestras vidas en el altar junto con el sacrificio de Jesús, pidiendo perdón por nuestros pecados, expresando gratitud por las bendiciones que hemos recibido y presentando nuestras necesidades y peticiones sobre el altar.
Introducción: Decimo Domingo del Tiempo Ordinario - Corpus Christi
Mensaje: Moisés ratifica el pacto, ofreciendo un sacrificio de acción de gracias y por aspersión de la sangre sobre el pueblo. El nuevo pacto, la oblación de la ley, se ratifica en la sangre de Cristo, la ofrenda sin mancha derramada por nosotros.

Santos y Eventos en esta semana: 9 - Martes nueve- San Efrén, diácono y doctor de la Iglesia; 11 -Jueves once- San Bernabé, apóstol; 12 -Viernes doce - El Sacratísimo Corazón de Jesús; 13  - Sábado trece-El  Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen María; y San Antonio de Padua, presbítero, doctor de la Iglesia.

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